Artistas / François Didier Petit de Meurville
Educado en un ambiente culto y bien posicionado en Lyon, desde bien temprano se interesa por formarse en el dibujo, despertando su pasión por el coleccionismo de arte antiguo y por relacionarse con el círculo de pintores de Bellas Artes. Su primera etapa pictórica conocida, transcurre durante su cargo de vicecónsul francés en Alicante desde 1848 hasta 1857. El conjunto de su obra está compuesto por bodegones, interiores y paisajes, siendo este último su tema de mayor predilección, representándolos de manera personal y emocional, siguiendo la corriente romántica. Sus representaciones paisajísticas sobre la provincia alicantina, con gran presencia de la luz levantina, suponen un testimonio inédito del territorio a mediados del siglo XIX, hasta entonces conocido a través de textos históricos y grabados de los primeros viajeros europeos.